15 lugares que merecen la pena ver en Madrid

 

Madrid es una de las ciudades más ricas e interesantes de todo el territorio español. Sus monumentos y puntos de interés son tan atractivos como numerosos, con lo que en ocasiones, suele ser difícil para los visitantes escoger qué actividades realizar durante su estancia en la capital.

Para ayudar en esta difícil decisión, hoy traemos una selección de los 15 lugares que vale la pena ver y que son totalmente imprescindibles si vas a visitar esta hermosa ciudad:

Plaza Mayor:


Esta gran plaza hace honor a su nombre, pues cuenta con unas dimensiones de 129 metros de largo por 94 de ancho. Sin duda alguna, una visita más que imprescindible para aquellos que quieran sumergirse en la cara más histórica de Madrid. La plaza fue bautizada en sus orígenes como plaza Arrabal, y allí se ubicaba un importante mercado fuera de los muros de la ciudad. Su finalidad era evitar el carísimo impuesto comercial, con lo que el pueblo acudía a la plaza para comprar sus menesteres mucho más baratos.

El recinto tiene nada más ni nada menos que 10 entradas, y está rodeado por varios construcciones muy interesantes, entre los que estacan la Casa de la Panadería, la Casa de la Carnicería o el Arco de los Cuchillos. Además, es uno de los lugares más emblemáticos e ideales si te apetece degustar la deliciosa comida tradicional de la zona. Algunos de los restaurantes más conocidos y antiguos son Los Galayos, un establecimiento con una antigua historia que se remonta al 1894, o las legendarias Cuevas de Luis Candelas, funcionando desde 1949 y bautizado en honor al famoso bandolero madrileño.

Palacio Real:


Si te atrae todo lo que tiene que ver con la realiza europea y las grandes construcciones majestuosas, el Palacio Real no te dejará indiferente. Por una tarifa de 10 €, tendrás la posibilidad de recorrer las estancias de lo que en un día fue la residencia de los antiguos reyes de España. Con una extensión de 135.000 metros cuadrados y 3.418 habitaciones, el Palacio Real de Madrid se ha ganado el título de palacio real más grande de la Europa Occidental.

Aunque la construcción en sí ya merece la pena la visita, en su interior encontrarás una multitud de objetos artísticos con un valor histórico absolutamente incalculable. Con certeza, una de las construcciones más importantes y relevantes para la historia de España.

Monasterio de las Descalzas Reales:


¿Has visitado alguna vez un monasterio de monjas de clausura? Seguramente la respuesta a este pregunta sea no, ya que estos lugares suelen estar estrictamente restringidos a los visitantes. No obstante, gracias a un permiso especial del Vaticano otorgado en 1960, una de las joyas más sagradas de la ciudad de Madrid está abierta al público para el disfrute de los turistas.

El edificio es totalmente espectacular, con un precioso estilo renacentista y unas puertas platerescas que quitan el hipo. Pero la verdadera sorpresa la encontrarás en su interior, ya que sus estancias, las cuales albergan más de 10.000 obras de arte, son igualmente espléndidas.

Todos los días durante las horas de visita, las monjas que allí habitan se retiran a sus zonas privadas, con lo que el día a día de este lugar sigue siendo todo un secreto para los visitantes.

El edificio está situado a escasos 5 minutos de la Puerta del Sol y la tarifa de entrada es de tan solo 6€.

Museo Cerralbo


Quizás sea uno de los museos más desconocidos de Madrid, pero sin duda, es una visita imprescindible que no deja indiferente a nadie. Situado en una casa-palacio del siglo XVII propiedad del marqués de Cerralbo, este museo no solo te permitirá pasearte por el antiguo hogar de una de las familias aristocráticas más importantes de España, sino que además, te dará la posibilidad de admirar las más de 50.000 piezas de arte de distintas disciplinas; desde pinturas hasta muebles, pasando por esculturas, e incluso, todo tipo de armas y armaduras.

Por una módica tarifa de tan solo 3 €, podrás recorrer sus hermosas estancias entre las que destacan el Salón Árabe, la Biblioteca, el Salón de Baile y la Escalera de Honor.

Templo de Debod:


Es un dato desconocido para la mayoría de viajeros que visitan Madrid por primera vez, pero esta ciudad es también el hogar de una de las piezas más legendarias y valiosas de la historia del Antiguo Egipcio.

Con más de 2.200 años de antigüedad, el hermoso Templo de Debod fue un regalo de Egipto a España por cooperar en el rescate de varias valiosas piezas históricas después de la construcción de una presa que iba a inundar el emplazamiento original.

El Templo de Debod es el monumento más antiguo de toda la ciudad y se puede visitar de forma totalmente gratuita. Además, el recinto está rodeado por unos hermosos jardines en los que es habitual hacer pícnics o practicar yoga.

La Gran Vía:


Como su nombre indica, la Gran Vía es la calle más grande e importante de todo Madrid. Construida entre los años 1910 y 1929, esta enorme avenida fue concebida con el objetivo de unir el centro de Madrid con la parte noroeste de la ciudad.

Hoy en día es sin duda, uno de los centros neurálgicos de la ciudad, albergando una multitud de cines teatros y tiendas de todo tipo y para todos los gustos. Además, la Gran Vía es también el hogar de algunos de los edificios más emblemáticos e históricos de la ciudad, entre los que destacan el Palacio de la Prensa, la Metrópolis, el Edificio de Telefónica.

Por si fuera poco, a lo largo de esta extensa avenida encontrarás todo tipo de restaurantes para todos los gustos, desde cocina asiática hasta la tradicional madrileña.

El Museo del Prado:


Con absoluta certeza, el museo del Prado es el más importante y conocido de toda la ciudad. Está considerado como la mayor colección de pintura española del mundo, destacando obras como Las Meninas, La maja desnuda o Los fusilamientos del 3 de Mayo.

Pero además de poder admirar en directo las obras más importantes del arte español, también cuentan con varias obras de arte de artistas internacionales tan importantes como Caravaggio, Botticelli, Rembrandt, Rubens o El Bosco.

Los más fervientes amantes del arte necesitarán una mañana entera para recorrerse todas estas salas. La tarifa de entrada es de 15 €.

Estación de Atocha:


Todas las grandes capitales cuentan con su propia estación insignia, que suele ser la principal conexión entre todos los puntos importantes de la ciudad. La de Madrid es la Estación de Atocha, un lugar emblemático y simbólico por el que todos los días pasan más de 300.000 viajeros.

Una de las sorpresas más curiosas es que en su interior podrás encontrar un enorme y espectacular jardín tropical, con más de 7.000 planas de 400 especies y varios animales entre los que destacan tortugas y varias especies de peces de colores.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía:


Este museo ubicado en el antiguo Hospital de San Carlos, alberga en su interior las obras más relevantes y contemporáneas del arte español, sirviendo como complemento del Prado y abarcando los años más recientes desde el 1881.

Su joya más valiosa es sin lugar a dudas El Guernica de Picasso, una de las pinturas más importantes y famosas del arte de este país y uno de los principales reclamos de los miles de turistas que todos los años visitan este museo. En su interior, además podrás encontrar más de 20.000 obras de arte. Para recorrer todas sus salas necesitarás como mínimo entre 1 y 2 horas. La tarifa de entrada es de 10 €.

Parque del Retiro:


Como toda gran ciudad, Madrid también cuenta con sus debidas zonas verdes que sirven de pulmón principal a la metrópoli y donde los habitantes van para desconectar de la ajetreada vida urbana. El Parque del Retiro es el preferido tanto para los turistas como para los propios madrileños. Durante tu visita, podrás perderte en sus más de 125 hectáreas y pasear entre sus más de 15.000 árboles.

Por si fuera poco, este tranquilo y hermoso parque cuenta también con varios puntos de interés en su interior, entre los que destacan el Palacio de Velázquez, el monumento a Alfonso XII, la escultura del Ángel Caído, el Palacio de Cristal o el gran estanque, donde podrás deleitarte con un agradable paseo en barca.

Se trata sin duda, de una de las actividades gratuitas de la ciudad más interesantes y cautivadoras de todas.

Museo Sorolla:


Este museo no es de los más importantes o imprescindibles de Madrid, pero sin duda, es un lugar de parada obligatoria para aquellos amantes de las pinturas de Joaquín Sorolla. El museo está ubicado dentro del que fue su estudio durante sus últimos años de vida, lo que aún añade más interés a la visita ya que nos ayuda a entrar en la ambientación privada de este célebre artista.

La vivienda esta diseñada y decorada al gusto del propio Sorolla, lo que hace que el lugar en sí ya merezca la pena visitar. Pasearse por este interesante museo es posible gracias a las donaciones por parte de la mujer y los hijos del artista, y cuenta distintas piezas de arte que van desde la escultura, la joyería, pasando por la fotografía antigua o la cerámica.

Museo del Jamón:


Sin ser un museo en sí mismo, el Museo del Jamón suele ser una de las paradas gastronómicas obligatorias para todos los visitantes que llegan a Madrid. Esta cadena de restaurante cuenta con 5 establecimientos en la ciudad, 3 de ellos ubicados en Gran Vía, con lo que están bastante céntricos.

Suele ser un lugar bastante impresionante, sobre todo para los turistas de otros países ya que al entrar, podrás deleitarte con una apetitosa imagen: una multitud de deliciosos jamones colgando del techo. Como es evidente, el plato estrella del lugar es el jamón, aunque también podrás degustar una amplia variedad de platos y tapas típicas españolas a precios bastante competitivos, teniendo en cuenta que se encuentra en pleno centro de la capital. Una visita culinaria muy interesante para aquellos viajeros más foodies que quieran conocer a fondo la esencia de la cocina madrileña.

Mercado de San Miguel:


Este antiguo y emblemático mercado ubicado en la plaza del mismo nombre, es hoy en día, la más importante representación y exhibición de los ricos y valorados manjares de todo un país: jamón ibérico, fresco marisco recogido en Galicia, arroces valencianos con gusto mediterráneo, vinos de La Rioja o quesos asturianos, son algunas de las delicias que aquí podrás encontrar.

No es de extrañar entonces, siendo tan alabada la gastronomía española en todo el mundo, sobre todo por la alta calidad de su materia prima, que el mercado de San Miguel sea uno de los lugares preferidos para los turistas, albergando más de 10 millones de visitantes al año.

Pero como muchos otros puntos de interés de esta hermosa ciudad, este mercado no solo destaca por lo que alberga en su interior, sino también por su valor histórico. El mercado de San Miguel fue inaugurado en 1916 como un mercado de abastos, conservando actualmente su antigua estructura de hierro y simbolizando una oda a la rica gastronomía española.

Museo Thyssen-Bornemisza:


Este museo es el complemento perfecto del Prado y del Reina Sofía, ya que cuenta con importantes pinturas de artistas extranjeros que no están presentes en ningún otro lugar de Madrid. El período pictórico va desde la Edad Media hasta el siglo XX, y cuenta con más de 1.000 piezas las cuales fueron coleccionadas durante más de 7 décadas por la propia familia Thyssen.

Algunas de las piezas más interesantes son: Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar, del célebre pintor surrealista Dalí, Les Vessenots en Auvers de Van Gogh, Santa Catalina de Caravaggio o el Retrato de Giovanna Tornabuoni de Ghirlandaio.

La tarifa de entrada a este icónico museo es de 12 €.

Chocolatería San Ginés:


Muy cerca del monasterio de las Descalzas Reales, encontramos uno de los comercios con más valor histórico de la ciudad. La Chocolatería de San Ginés abrió sus puertas en 1894 y se hizo popular gracias a su privilegiada ubicación, ya que se encontraba cerca del teatro Eslava. Todas las noches, después de que los espectadores salieran del teatro, se dirigían en masa a degustar un delicioso chocolate con churros a este emblemático lugar.

Con el merecido título al mejor chocolate con churros de toda la ciudad, la Chocolatería de San Ginés abre las 24 horas del día todos los días del año. Su popularidad ha llegado hasta tal punto, que su marca se ha internacionalizado exportando su secreta fórmula a Tokio, Shanghái y Bogotá.


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